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CONFIDENCIALIDAD EN LA RELACIÓN MÉDICO PACIENTE


Información de la publicación

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Tipo de publicación

Científica

Tipología

Metodológicas

Medio de publicación

Impreso: Revista de divulgación científica

Resumen

La confidencialidad y el secreto médico son los pilares de la relación entre el médico y el paciente.

Esta relación en los últimos cincuenta años ha tenido cambios significativos, hemos pasado del modelo paternalista al servicio del paciente, basados en la honestidad del médico quien aplica a su mejor saber y entender lo que considera más adecuado desde su perspectiva para el paciente, donde la confidencialidad es de carácter absoluto y la dedicación por parte del profesional es ilimitada en cuanto a su disponibilidad. La influencia central de este modelo proviene de la tradición hipocrática e incluso en el Juramento se hace explicito: “Callaré todo cuanto vea u oiga, dentro o fuera de mi actuación profesional, que se refiera la intimidad humana y que no debe divulgarse, convencido de que tales cosas deben mantenerse en secreto”.

Hoy la relación corresponde al llamado modelo autonómico, ya no se habla de pacientes sino de usuarios de los diferentes servicios de salud, a quienes se les reconoce su derecho de ser atendido con dignidad, diligencia, pericia, etc., se hace necesario el consentimiento informado para los diferentes procedimientos y alternativas a estos respetándole su determinación de aceptarlos o no, hay comités de ética que trabajan activamente en las decisiones que se proponen al paciente buscando la mejor relación riesgo /

beneficio, y el ámbito de la salud publica la relación costo / efectividad. El manejo es científico teniendo en cuenta los metaanálisis que nos brinda la medicina basada en la evidencia. 

En cuanto a la Confidencialidad, esta aun cuando ya no es absoluta, sus excepciones son muy limitadas, como en los conocidos casos Tarasoff en los cuales se deber de advertir y proteger a las víctimas potenciales por ejemplo de un paciente con ideación homicida, o en el llamado Tarasoff II cuando un

paciente V.I.H. positivo con una carga viral alta pueda contaminar a su pareja sexual y esta no sabe el riesgo que corre. Se considera que es un deber ético proteger el derecho a la intimidad de los usuarios (pacientes).

En nuestro país solo en la última década y gracias la revolución 13437 de 1991 del en esa época llamado Ministerio de Salud fueron reconocidos los derechos de los pacientes, específicamente el numeral 4 CONFIDENCIALIDAD

EN LA RELACIÓN MÉDICO PACIENTE 

Autores

Alvaro Franco

Registro ISSN

0034-7450

Fecha de publicación 10 de abril de 2008
Fecha de aceptación 10 de abril de 2008

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